desorientada
Así es como me siento. Por fín he terminado los exámenes, y con varias fiestas en el cuerpo me cuesta demasiado volver a la normalidad. El tiempo juega un papel decisivo en la vida. Cuando tienes 6 horas para el sueño, 4 horas de descanso intermedio y 14 para estudiar, tienes la cabeza pensando en frases y números, y parece que el resto de cosas, pierden importancia. Ahora agradezco tener todo el tiempo del mundo para cocinar tranquilamente, tomarme un café con la peña sin tener los apuntes al lado, comprar y en general, tener la casa en condiciones, sin embargo odio tener la mente libre para las cosas, las que cambian cada día sin darme cuenta, y a las que sigo llamando “las de siempre”.